En la segunda quincena del mes de julio del corriente año llegaron a nuestro país un grupo de jóvenes pertenecientes a la Asociación Cristiana de Jóvenes de Estados Unidos, del  campamento de Becket en Massachusetts.

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Algunos de los chicos, de entre 15 y 16 años de edad,  son provenientes de Boston, Nueva York, Londres, Miami.

Durante el verano del hemisferio boreal, concurren al mencionado Campamento, el que les ofrece vivir una experiencia fuera de Estados Unidos, consistente en formarse como voluntarios y dejar el testimonio en esa comunidad.

La ACJ Uruguay conversó con las Escuelas Números 27 y  122, ubicadas en la zona de influencia del Campamento “Artigas” (Perteneciente a esa Institución), en el Departamento de Colonia, ofreciéndoles la posibilidad de la realización del mencionado trabajo.

Es así, que luego de tratativas y coordinaciones varias, llegaron los 9 chicos con los bolsos cargados de ganas de trabajar y compartir con la comunidad que los recibió de brazos abiertos.

Se dividieron en dos grupos, trabajando, a partir de la segunda semana de vacaciones de julio en los locales escolares, en forma simultánea, repararon y pintaron los rincones infantiles de ambas instituciones.

La semana de vuelta a clases la destinaron a la realización de actividades de recreación con los niños y sus familias.

Además se donaron algunos libros en Inglés a las Escuelas que los recibieron gustosamente.

Actualmente y hasta el 3 de agosto  se encuentran en el Departamento de Montevideo, compartiendo cómo  vive un adolescente como ellos en nuestro país.

Los 7 chicos más los dos líderes, que al decir del Lic. Andrés Álvarez, Director de Infancia, Juventud y Liderato de la ACJ- Montevideo-Uruguay, no vinieron en viaje de turismo, lo hicieron con objetivos claros y específicos, la idea primordial de formarse como voluntarios, la realización de tareas voluntarias dejando una huella en la comunidad, además del fluido intercambio con la misma, y fomentando, al mismo tiempo, el intercambio con chicos de su misma edad que viven en lugares y contextos diferentes.

Por primera vez, después de muchos años, retornaron a Uruguay, y se tratará de que se consolide todos los años venideros.

En esta oportunidad, el legado fue para dos Escuelas públicas del país con el afán de contribuir al mejoramiento del entorno donde nuestros niños juegan hoy por hoy e intercambian experiencias  lúdicas, luego de haber vivido jornadas de trabajo y diversión junto a estos desinteresados chicos de habla inglesa.