La Administración Nacional de Educación Pública inauguró este martes 24 de setiembre, la Escuela Nº 296 de tiempo completo de Pando Sur, Canelones, que tiene una población de 403 niños y requirió una inversión de casi 29 millones de pesos.

El acto oficial, que comenzó a las 10:00 horas, fue encabezado por el Presidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, Profesor Wilson Netto, el Director General del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Maestro Héctor Florit, y otras autoridades educativas nacionales y departamentales.

El flamante centro educativo, cuyo plantel docente está integrado por 17 maestros, dispone de 16 aulas (12 aulas comunes y 4 aulas de preescolares), servicios higiénicos, dirección, secretaría, sala de maestros, comedor cocina (con capacidad para brindar desayuno, almuerzo y merienda para 480 niños), locales complementarios y espacios exteriores.

Los espacios exteriores para recreación se disponen en torno al edificio, planteando un  patio principal sobre el sector oeste y otro de menores dimensiones  al este sobre el retiro.

La nueva escuela se encuentra en el sector sur de la ciudad de Pando, a 300 metros de la RN8 en la intersección de las calles Dr. Baudillo Martínez Facelli  y Calle 13, a aproximadamente 100 metros de Avenida España.

El edificio está integrado a una zona residencial con predominio de viviendas cooperativas. En la trama urbana se disponen tipologías de viviendas unifamiliares y bloques de edificios de hasta 3 niveles.

En ese contexto, el local  fue erigido en un terreno de reducidas dimensiones, lo cual determina que sea un edificio compacto. En efecto, el propósito del proyecto edilicio fue generar un espacio central donde se desarrolla el comedor, de doble altura, ampliamente vinculado al espacio exterior circundante. El resto de los locales se organizan en torno a este espacio, generando un volumen de 2 niveles.

El acceso principal se encuentra sobre la calle 13, pero sobre la calle Dr. Baudillo Martínez Facelli se previó una entrada secundaria para el uso de preescolares.

La Directora de la Escuela Nº 296, Maestra María del Carmen Díaz, destacó que además de los 17 maestros, la comunidad educativa está integrada también por cinco profesores, quienes tienen a su cargo las clases de Educación Física, Educación Musical, Inglés y Teatro, una secretaria, cinco auxiliares, dos funcionarios a cargo de la cocina y tres de limpieza.

La docente recordó que la escuela, que es una obra nueva y se conformó con alumnos procedentes de las escuelas 111, 211, 194, 195, 213, 274, 194, 313, entre otras, está funcionando desde el pasado mes de marzo, aunque las actividades administrativas comenzaron en el mes de febrero.

Respecto a la población estudiantil, Díaz comentó que los niños que concurren son de nivel socio-económico medio y la mayoría tiene sus necesidades básicas satisfechas.

Al respecto, precisó que casi todos los padres son obreros y comerciantes, que trabajan en Ipusa, Campea y organismos estatales. Todo ello coadyuva a conformar un variopinto entramado social.

La educadora destacó que la mayoría de las familias residen en viviendas cooperativas, lo cual refuerza su espíritu de participación y nivel de compromiso. “Hay una fuerte interactuación, aunque los padres debieron adaptarse a la modalidad de funcionamiento de la Comisión de Fomento de la Escuela”, precisó.

Al respecto, María del Carmen Díaz valoró el fuerte compromiso de la comunidad y la profundización de la cultura de participación, lo cual ha permitido conformar un verdadero proyecto educativo.

Si bien las estructuras familiares son bastante homogéneas, hay niños que padecen problemas de diversa índole, que son atendidos por la psicóloga del Programa de Escuelas Saludables que concurre al centro una vez por semana.

En otro orden, destacó que hay varios niños pertenecientes a familias retornadas al país, que nacieron en Estados Unidos. Muchos de ellos, obviamente, son bilingües.

“Nuestra filosofía de acción es el buen trato. Con el buen vínculo se pueden resolver los problemas. Este es un proyecto integrador, reforzado por la modalidad de tiempo completo”, afirmó la educadora.

Finalmente, María del Carmen Díaz manifestó su gran beneplácito por la solidaridad de los padres, cooperativas, organizaciones sociales y empresas de la zona, que han donado material didáctico, libros y otros insumos. También se ha recibido apoyo económico.

El Programa de Escuelas de Tiempo Completo, que también capacita a maestros en servicios, funciona bajo la égida del Tercer Proyecto de Apoyo a la Escuela Pública Uruguaya, que es financiado por el Banco Mundial con una contrapartida del gobierno local.

Estas centros escolares, que trabajan durante siete horas y media al día y brindan desayuno, almuerzo y merienda.

Actualmente, son 185 las escuelas que funcionan bajo esta modalidad, que en total atienden a 42.100 niños. En los próximos meses, otras siete escuelas se incorporarán al proyecto.

Los maestros tienen un régimen laboral de cuarenta horas semanales – el doble del horario regular- lo cual les permite brindar a los niños una educación bastante más personalizada y acorde con sus necesidades en materia de aprendizajes, apoyo y socialización.

Parte de ese tiempo es destinado a reuniones semanales de colectivos docentes, a los efectos de coordinar estrategias y actividades e intercambiar experiencias de aula.

Aunque la mayor atención se concentra en los niños que proceden de hogares de alta vulnerabilidad socio-educativa, el propósito es desterrar el concepto que asocia esta peculiar experiencia pedagógica a la pobreza.