La Escuela Nº 177, ubicada en el barrio Nuevo París, fue el escenario donde el presidente de la República, José Mujica, rodeado de alumnos que en sus sonrisas mostraban alegría y orgullo, entregó la ceibalita 1.000.000, dando cuenta así del enorme alcance que tiene esta herramienta que ha transformado la educación en todo el país de la mano del Plan Ceibal.

Las caritas de alegría, emoción, orgullo e incluso un poquito de nervios de los alumnos de la Escuela Nº 177 de Nuevo París será un recuerdo imborrable para todos los que estuvieron presentes en el sencillo acto de entrega de la ceibalita 1.000.000.

Desde el presidente de la República, José Mujica, pasando por el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, el director general del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Héctor Florit, el vicepresidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, Javier Landoni, y el presidente del Plan Ceibal, Miguel Brechner, todos recordarán esta jornada como la del día en que la educación pública es sinónimo de igualdad, calidad y transformación.

Luego de la bienvenida realizada por la directora de la Escuela Nº 177, Rosa Schiavo, quien se refirió a las XO como una herramienta que les permite a los niños mejorar el acceso a la información, produciendo en ellos una verdadera revolución educativa, el director de Primaria comparó la situación actual con la de 2003.

“Hace apenas unos 10 años, siendo director de una escuela que está aquí muy cerca, me sentía orgulloso, junto a los maestros, de ser una de las pocas escuelas del país que tenía una sala de computadoras y conectividad. Hace apenas 10 años, eran 30 o 40 las escuelas con conectividad. Aquello era un privilegio. Luego, en el año 2005, cuando se anunció la implementación del Plan Ceibal, cuando se planteó la idea de una computadora por niño, la excepción se transformó en lo normal, y lo que era un privilegio se transformó en un derecho. Lo que era para algunos, se transformó en algo para todos”, apuntó Florit, remarcando que esta iniciativa significa una “enorme transformación” que va en línea con la que está viviendo nuestro país.

El director general de Primaria señaló además que en esta tarea participan muchos actores, pero destacó especialmente el compromiso de muchos socios menos visibles pero que importan mucho, “que son los maestros, que todos los días ayudan, empujan, impulsan y llevan adelante el Plan Ceibal”, agregando que con el paso del tiempo esto se transformó en una “política de Estado que crece desde el pie y que va llegando a cada rincón y a cada escuela del país”.

“Estamos teniendo un futuro en nuestros niños que no hubiéramos soñado diez años atrás”, afirmó Florit, dándole la palabra al presidente del Plan Ceibal, quien explicó que actualmente hay 626.000 usuarios de las XO, pero que al haberse cumplido el ciclo de cuatro años de uso de una máquina muchos ya la cambiaron y hoy se llega al millón de computadoras entregadas.

Brechner señaló que en 2005, la diferencia en la tenencia de una computadora entre el 20% más rico de la población y el 20% más pobre era de once veces, un 5% del quintil más pobre y un 55% del quintil más rico. “En 2013, esa diferencia no existe y es de menos del 10%. Eso es el Plan Ceibal, eso es justicia y eso es igualdad”, subrayó el director del Plan Ceibal.

Por su parte, el presidente Mujica invitó instó a los padres de los alumnos a respetar a los maestros, a darles el valor que tienen, ya que “no son dioses, pero representan en la escuela lo mejor que la sociedad uruguaya puede tener”, agregando que la computadora por sí misma no enseña, como tampoco lo hace la tiza, el pizarrón, el lápiz y el papel, “pero qué instrumento cuando lo aprenden a manejar”, señaló el presidente, remarcando que trata de una herramienta que le brinda libertad al estudiante.

Finalmente, Mujica agradeció a todos por levantar y sostener “este templo laico de la escuela”, remarcando que “es probable que la enseñanza necesite un poco más de apoyo y menos crítica”.

Los alumnos invitaron al presidente a recorrer la huerta que tienen en la escuela y le obsequiaron una canasta con diferentes productos vegetales cultivados por ellos mismos.