El proyecto denominado “Cultura de integración (ciclo de vida de la niñez a la adultez)” en el departamento de Canelones vincula a la asociación Unkuelu, al Centro Caif “Nuestros Locos Bajitos” y la Escuela Nº 100 de Empalme Sauce con el objetivo de crear espacios que permitan enaltecer la cultura afrodescendiente y la riqueza de los ritmos afro en América.

La propuesta llamada “Cultura de integración (ciclo de vida de la niñez a la adultez)” promueve la convivencia a través de distintos aspectos de la cultura, como la música y el arte. Para ello se realizan talleres en centros educativos y centros barriales de la localidad de Toledo, en coordinación con docentes y referentes de la zona. El proyecto está financiado por el Fondo de Iniciativas Locales (Fil), impulsado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) de Presidencia de la República y el Municipio de Toledo.

“Introducir la música afro y el candombe en la primera infancia, involucrar a un grupo de trabajo en el CAIF y la Escuela 100 es todo un desafío, pero permite la coexistencia de muchas voces enseñando y eso hace a una educación integradora e inclusiva”, sostienen desde Unkuelu, la organización que procura la igualdad para las personas que sufren la discriminación en cualquiera de sus formas, racial, social, sexual o de género.

Agregan en el texto del proyecto: “La cultura afro es contemplada en el sistema educativo desde los programas de educación formal y no formal. Por esto nos pareció de suma importancia brindar un espacio integrador para la misma, que permita que sus propios representantes la den a conocer en nuestra comunidad”.

El proyecto funciona desde el mes de abril y consiste en el dictado de talleres a los niños del Centro CAIF y en intervenciones culturales en la Escuela Nº 100 de la zona, así como en el Centro de Barrio “20 de diciembre”.

Las intervenciones y espacios fueron acordados con los equipos de trabajo, quienes son los especializados en la tarea educativa con los niños. Como parte de la iniciativa, también se rescató la obra de los pintores nacionales que tan bien representaron la cultura afro: Pedro Figari y Carlos Páez Vilaró, permitiendo la construcción de una pinacoteca en el centro de barrio “20 de diciembre”. El proyecto cultural ha permitido la integración de todos los tramos etarios.