La poeta Ida Vitale fue homenajeada con la “Moña de Honor” que entrega el CEIP en su escuela Nº 2 República Argentina. Rodeada de niños, maestros y autoridades, la ex alumna y escritora recibió la medalla que la distingue como referente de la escuela pública uruguaya y de toda la literatura hispanoamericana.

“Estos niños no se van a olvidar nunca de la única mujer uruguaya que recibió el Premio Cervantes. Y la segunda ciudadana de nuestro país en recibir ese galardón luego de Juan Carlos Onetti”, sostuvo Irupé Buzzetti, directora general del CEIP durante la ceremonia del pasado 21 de junio en la escuela Nº 2 República Argentina. A los 95 años, la escritora recibió el máximo galardón de la literatura en español en la Universidad de Alcalá de Henares (España) por haber contribuido con su obra al legado de la literatura hispanoamericana y por "su lenguaje, uno de los más reconocidos en español".

Poeta, ensayista, crítica literaria y traductora, Vitale tiene 11 libros publicados y representa a la llamada poesía "esencialista". Además, Vitale integró junto a otros autores la llamada “generación del 45”. Una dramatización realizada por los niños de sexto año de la escuela Argentina trajo a escena los personajes más reconocidos de esa generación de artistas: Mario Benedetti, Idea Vilariño, Liber Falco, Joaquín Torres García, Juan Ramón Jiménez y la propia Ida Vitale.

“Es un orgullo ver a los estudiantes de sexto año representando a personajes de la cultura uruguaya. Y también ver a Ida en este lugar, esa persona que formó acá su identidad. Que estuvo en los lugares más altos y que hoy vuelve a esta escuela”, resumió la directora del CEIP durante la entrega de la “Moña de Honor”.

Volver a recordar

“Nos hemos sentido convocados a homenajear a la poeta que tanto admiramos”, agregó la maestra Susana Muiño, quien habló en representación del grupo de ex alumnos de la generación '69 de la escuela República Argentina

“Lo que queremos destacar como grupo -sostuvo Muiño- es que sentimos un amor profundo por esta escuela y esta ocasión nos ha dado la oportunidad y la excusa de resaltar este lugar, que tiene un local patrimonial, donde además hay una unión especial con el Museo Pedagógico y el Instituto de Formación Docente, todos pilares en la historia de la educación en nuestro país”, resumió la ex alumna.

Durante la ceremonia, los consejeros del CEIP entregaron una medalla de plata con la “Moña de Honor” a la poeta en tanto hija de la escuela pública, también se descubrió una gigantografía que permanecerá definitivamente en esa casa de estudios como ejemplo de sus logros y su trayectoria.

“La escuela es una cosa en la que uno no piensa todos los días cuando se ha alejado de ella, pero vuelve constantemente en los agradecimientos, en las gratitudes...”, relató Vitale ante los presentes. Y entre recuerdos y nostalgias agregó: “es muy emocionante volver a recordar, tratar de acomodar la imagen que uno pensaba que era la imagen real, con la imagen actual. Hoy uno siente que no todas las cosas son como quisiéramos y que esas cosas antes no pasaban, pero en realidad venían envueltas del cariño de los compañeros y el cariño maravilloso de las maestras”. Sobre sus ex docentes, agregó: “las tengo a todas, todas en la memoria. Y eso es algo que los maestros tienen que saber ”.

La poeta leyó ante los niños el poema “Relicarios” (La nostálgica pata del perro en tu rodilla,/ el belfo agradecido del caballo en tu blusa,/ la quietud ambiciosa del sapo acariciado,/ la confianza en tu mano del petirrojo inglés). Cerca del final les dejó a los pequeños un mensaje sobre el libro que leyó cuando era niña y marcó su vida en forma definitiva: “Todos los niños van a tener que convencer a los padres de que compren el Don Quijote. Y convencerlos de que también ellos lo lean”.

Además del homenaje de la “Moña de Honor” otorgado por el CEIP, los ex alumnos homenajearon a Vitale y le agradecieron “el don de la palabra” a través de una placa colocada sobre la fuente del patio. Los versos que quedaron estampados para siempre en el local escolar son precisamente los del poema “Reunión”: Érase un bosque de palabras,/ una emboscada lluvia de palabras,/ una vociferante o tácita convención de palabras,/ un musgo delicioso susurrante,/ un estrépito tenue, un oral arcoíris/ de posibles oh leves leves disidencias leves,/ érase el pro y el contra,/ el sí y el no,/ multiplicados árboles/ con voz en cada una de sus hojas./ Ya nunca más, diríase,/ el silencio.

Una vez más el CEIP convoca a sus ex alumnos para revivir y rescatar la identidad de la escuela pública uruguaya.