Las obras de ampliación y readecuación de la Escuela N° 102 “Fernán Silva Valdés” en la ciudad de Dolores (Soriano) quedaron inauguradas este jueves 23 de mayo. Las reformas permitieron adaptar una vieja casa habitación a un moderno edificio, para cumplir con las necesidades de la nueva modalidad de tiempo extendido que niños y docentes prueban desde marzo de 2019.

Las cifras de la escuela N° 102 “Fernán Silva Valdés” luego de las obras hablan por sí mismas: 2051 metros cuadrados de intervención (ampliación edilicia y acondicionamiento del patio principal y lateral) y un total invertido de 55.702.787 millones de pesos. Hoy disfrutan del nuevo edificio 191 estudiantes, ocho maestros de aula, secretaria y directora, una maestra de recuperación pedagógica, los profesores de inglés, música y educación física, además de los funcionarios de gestión.
De esta forma, el Consejo de Educación Inicial y Primaria dejó inaugurada este jueves 23 de mayo las obras de ampliación y readecuación comenzadas en el 2017 enfocadas en adaptar el local escolar, una vieja casa habitación del año 1967.

“Este es otro edificio y otro modelo de escuela: una escuela de tiempo extendido”, resumió Irupé Buzzetti, la directora general del CEIP. Desde marzo de este año, la escuela de Dolores se ha convertido a la modalidad de tiempo extendido, la única bajo este formato en el departamento de Soriano.

“Hoy la escuela pública brinda la misma oferta educativa que un colegio privado de tiempo extendido: taller inglés, educación física, de teatro...”, y los niños van adaptándose a la nueva modalidad: “todo ésto que pasó, no se hizo en un dia. Estos niños cambian porque cambia la propuesta. Y los profesores y maestros lo llevan adelante con alegría”, concluyó la directora durante el acto de inauguración.

Por su parte, el presidente del Codicen, Wilson Netto, coincidió sobre la necesidad de tener “edificios dignos y adecuados para que en ellos se pueda desarrollar una nueva educación”, sostuvo. Este nuevo tipo de educación más integral, a la que se refirió Netto, busca romper viejas concepciones como la del “alumno pasivo que recibía la lección de un docente con educación superior” y prioriza la practicidad de los niños: “acá estamos frente a una escuela nueva porque estamos ante una sociedad nueva, con desafíos nuevos. La única forma de abordarlos es entender que hay que aprender y opinar, pero también hay que saber hacer”.

“Es un día de celebración para que toda la comunidad festeje: la escuela se encuentra en su punto caramelo”, dijo a su turno Raúl López, inspector coordinador del Programa de Tiempo Extendido. Y sobre el edificio renovado agregó: “el formato de tiempo extendido le ha dado el alma a este hermoso cuerpo que hoy está presentándose en sociedad”.

El proceso hacia la modalidad de tiempo extendido se ha vivido con mucha convivencia y cooperación de la comunidad educativa, resumió el inspector: “les preguntamos a los niños si gustaría volver al formato anterior -lo que implica tener menos horas de clase- y nos respondieron que no, que estaban contentos así. Esa es la mejor respuesta que podemos tener”.

Durante su discurso Ivonne Constantino, inspectora general del CEIP, resaltó el derecho a la educación para todos los niños de nuestro país y coincidió con los anteriores oradores sobre el valor de la nueva obra en el local escolar: “la modalidad de tiempo extendido ha sumado una cantidad de recursos humanos y mayor calidad educativa, pero no se terminan de concretar las condiciones de educabilidad si las condiciones edilicias no las acompañan. Hoy concretamos esta obra y ahora tendremos un ambiente cálido y totalmente restaurado”, resumió.

Las voces de la murga

Para el acto de inauguración del jueves, alumnos y docentes prepararon espectáculo artístico para reflejar justamente esa transformación al tiempo extendido a la que se han volcado desde el comienzo de clases: “en los talleres empezamos a trabajar el tema carnaval, los niños crearon una murga y la idea para ese día es hacer una presentación que refleje de forma jocosa todos los cambios por los que tuvimos que pasar”, resumió Rita Vera, la actual maestra directora de la escuela 102. La murga se dedicó entonces a hablar de ese proceso que “al principio desestabiliza”.

Anabel Paz (12 años), la joven abanderada del pabellón nacional, admitió que entre obras, ruidos y cambios de horarios “la reforma empezó complicada”, pero que ahora se han ido adaptando. “Lo que más me gustan son los talleres. Empezamos con esto del carnaval y la murga, y ahí fue mucho más fácil ir incorporando esto de la reforma”, resumió la estudiante con la cara pintada entre los pasillos de su nueva escuela.