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El Consejo de Educación Inicial y Primaria, a través de la Asesoría Técnica de Educación Física, ha venido realizando en Atlántida, departamento de Canelones, una actividad de nauticoterapia con los alumnos de la Escuela Especial N° 253 de Parque del Plata, generando por medio de la práctica de deportes náuticos una fructífera sociabilización, relajación y principalmente recreación de todos los participantes.

Con la intención de dar una mayor difusión a algunos deportes náuticos, desde hace más de una década –más precisamente desde 2006–, la Prefectura de Canelones viene llevando a cabo distintas actividades que, por desconocimiento o por imposibilidad de acceder a los mimos, muchas veces quedan en un segundo plano y son, claramente, actividades con grandes virtudes para toda la población, como por ejemplo sociabilización, relajación, autoestima, descubrimiento de nuevas sensaciones, prevención de accidentes y, principalmente, recreación.

Un programa que se inscribe en esta línea es el de nauticoterapia, una iniciativa que en un principio estuvo destinada fundamentalmente para personas con algún tipo de discapacidad, pero que actualmente practican todos aquellos que estén interesados en disfrutar de actividades que sólo son posibles en el entorno náutico: kayak, ejercicios con pedaleos, paseos en gomón o bicicleta anfibia, entre otras.

En este marco, el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), a través de la Asesoría Técnica de Educación Física, ha venido realizando en Atlántida, departamento de Canelones, una actividad de nauticoterapia con los alumnos de la Escuela Especial N° 253 de Parque del Plata, tratándose de grupos de no más de 15 niños que, una vez por semana, y acompañados por su directora, maestros, un profesor de Educación Física y familiares, profundizan vínculos de amistad, respeto y solidaridad, generándose una integración muy enriquecedora para todos.

Cabe señalar que la nauticoterapia no es una terapia de rehabilitación, sino una actividad fundamentalmente recreativa en la que los niños consiguen una mayor autonomía en un espacio disfrutable como ese el mar, conociendo también sus riesgos y sabiendo qué hacer en cada una de las situaciones que se presenten cuando estén arriba de la embarcación, más allá de la finalidad no sea la de formar navegantes independientes, pero sí que adquieran la experiencia necesaria para disfrutar de este deporte de forma segura.

En suma, como fue explicado alguna vez, navegar nos libera de las preocupaciones, nos aclara la mente y nos aporta una sensación de libertad y comunicación con la naturaleza indescriptible, por lo tanto, la nauticoterapia es una invitación a descubrimos a nosotros mismos y ver hasta dónde somos capaces de llegar.

PRENSA PRIMARIA