Los pasados días 22, 23 y 24 de febrero, el Instituto de Formación en Servicio  del Consejo de Educación Inicial y Primaria dio comienzo a su trabajo de formación de formadores, quienes intervendrán en el apoyo a la enseñanza en todas las áreas del conocimiento.

PRENSA PRIMARIA

Desde el año 2011, a través del Departamento de Formación en Servicio, y luego desde el año 2014 con la institucionalización del Instituto de Formación en Servicio (IFS), el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) ha fortalecido la formación de los docentes como una línea de intervención que, en coordinación con otros recursos del sistema, se propone contribuir a la profesionalización de los docentes, la optimización de la calidad de la educación y, en definitiva, la mejora de los aprendizajes.

Durante tres días de intenso trabajo, los equipos de coordinación y los formadores de cada una de las áreas trabajaron en la integración del equipo y la construcción colectiva de los principales lineamientos que orientarán las intervenciones durante el primer semestre del año.

Es así que en este período se trabajó en la construcción de conceptos como los de “formación”, “trayectos”, “dispositivos de formación” y “rol del formador”, entre otros. Además, cada área abordó conceptos y contenidos propios que se han jerarquizado a partir del trabajo con los docentes.

Se considera desde el IFS y según Rebeca Anijovich, que la tarea del formador “no se limita a transmitir sus intencionalidades, saberes, teorías.  Tiene que hacer un esfuerzo, por un lado, reflexionar sobre sí mismo en lo referido a los propósitos y maneras de entender la formación. Por otro, tiene que reconocer y ayudar a los sujetos en formación, a hacer visible los modos en que estos han aprendido durante su escolaridad y su profesión, a través de los modelos docentes con los que han interactuado”.

En esta línea, el IFS se propone avanzar en la formación de sus equipos de técnicos y contribuir a la construcción de una cultura de la formación permanente fundamentada en la práctica reflexiva de quienes integran los mismos.

Identificar los trayectos propios de formación, reconocer mediadores e impulsar la reflexión crítica a partir de las propias prácticas es el punto de partida para pensar la formación de los docentes.

El desafío está planteado.