En el marco del 171° aniversario de su nacimiento, el Consejo de Educación Inicial y Primaria recordó una vez más al reformador José Pedro Varela, brindándole un cálido homenaje en el Museo Pedagógico que lleva su nombre, donde el profesor Agapo Luis Palomeque se refirió a la figura del creador de “La educación del pueblo” señalando algunos de los legados más significativos que todavía tienen vigencia 

PRENSA PRIMARIA

Esta vez el escenario para homenajear a José Pedro Varela en el 171° aniversario de su nacimiento no fue la plazoleta que lleva su nombre, sino el Museo Pedagógico, donde el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) celebró su habitual acto al reformador para mantener, siempre, el recuerdo vivo de Varela.

En esta ocasión se refirió a la figura de Varela el profesor Agapo Luis Palomeque, quien estuvo acompañado por la directora general del CEIP, Irupé Buzzetti, los consejeros Héctor Florit y Pablo Caggiani, más diversas autoridades de la educación y alumnos de las escuelas N° 4 “Artigas” y N° 5 “José Pedro Varela”, junto a alumnos de los colegios Elbio Fernández y José Pedro Varela. 

Palomeque señaló que recordar a Varela es hablar de una de las dos figuras más indiscutidas de la historia nacional –el otro es José Artiga–, pero que debido al pasaje del tiempo, se han producido dos tipos de deriva en torno al reformador: “una, es la simplificación del mensaje que dejó, y otra, la pérdida progresiva de la visión del aspecto humano, dado que el personaje ha ido ocultando al ser humano”. 

Palomeque remarcó que la obra de Varela se identifica siempre con la tríada gratuidad, obligatoriedad y laicidad, ya que son referencias obligadas al reformador, pero que existen otro tipo de legados igual de importantes. 

“Por descuido, muchos han pensado que no hubo gratuidad antes de Varela. Tremendo error. El 16 de mayo de 1827 se decretó para siempre, en plena beligerancia con el impero de Brasil, la gratuidad de la educación primaria. En cuanto a la obligatoriedad, ni fue la primera vez que se aplicó, sostuvo y defendió. Lo que consigue Varela es que tenga alcance en todo el territorio del país. Y la laicidad, es un tema que todavía se sigue discutiendo su alcance y significación. Varela luchó por la laicidad, pero la documentación que existe muestra que él enfatizó lo político. No pudo o no estuvo dispuesto a practicar una laicidad no religiosa, en los términos que hoy la entendemos. El programa que él propuso en cuanto a ese punto concreto, muestra que había que estudiar la noción de Dios, del deber y de la inmortalidad del alma, porque esos eran principios incuestionables”, sostuvo Palomeque.

El profesor, único orador en el homenaje por el 171° aniversario del nacimiento del reformador, dijo que estos tres principios no se originaron con Varela, pero sí se potenciaron, porque tuvo un instrumento jurídico en sus manos con el que también dejó otros legados, tanto o más significativos que la gratuidad, la obligatoriedad y la laicidad. 

“Varela dejó planteado, organizado, estructurado, puesto en funcionamiento, lo que se llama sistema educacional. Es decir, un conjunto de órganos que armonizan entre sí y que tienen pautas coherentes de funcionamiento. Varela puso en marcha algo que no existía, como los inspectores departamentales o las comisiones departamentales”, puntualizó Palomeque, agregando que “también fue la primera persona pública que expresó la igualdad esencial del hombre y de la mujer. Varela es absolutamente el primer ciudadano uruguayo que consiguió, adelantándose en el tiempo, mostrar la necesidad que la mujer fuera jerarquizada”. 

Según Palomeque, otro legado importantísimo y que no se menciona es la metodología. “Varela decía y escribió que la esencia de la reforma es el método. La metodología activa de Varela se basó en el respeto al niño”. 

En cuanto al Varela hombre y no al de la figura de la vitrina, Palomeque señaló que, si bien lo cotidiano no genera principios, ayuda a entenderlos. “En este sentido, la grandeza de Varela se explica en que se forjó a sí mismo”. 

En suma, con este acercamiento a la figura de Varela que dejó el profesor Palomeque, el CEIP celebró una vez más la memoria de uno de los hombres más importantes del país. Un hombre que supo decir que “la educación es el arte de ejercer la autoridad a favor de la libertad humana o, más brevemente el arte de hacer libre al hombre”.