EVALUACIÓN EN LÍNEA 2011

Resultados de la Evaluación en Línea de 3º a 6º año, 2011.


Ver Resultados de la Evaluación en Linea 2011 para 3º, 4º, 5º y 6º.


Presentamos a continuación los resultados de la “Evaluación en Línea 2011” en las áreas de Matemática, Lectura y Ciencias Naturales correspondiente a los grados de 3ero a 6to del ciclo primario. Como es de conocimiento, en esta oportunidad y con la finalidad de evidenciar la transversalidad de la información que se releva se acordó construir dos formas de pruebas, en tres áreas disciplinares: Lectura, Matemática y Ciencias Naturales. De esta forma se aplicó una forma de prueba para tercer y cuarto año y otra forma de prueba para quinto y sexto año, con algunas actividades comunes a todos los grados. Esta organización de las actividades permite analizar la información apreciando su variación según el grado que los alumnos están cursando. Los resultados generales son presentados para cada una de las actividades de prueba conjuntamente con su perfil (contenido evaluado, objetivo, posibles procedimientos utilizados por el alumno para encontrar la respuesta correcta y justificación de distractores) y a través de gráficos: circulares, que representan el porcentaje de alumnos, calculados en función del total de alumnos que participó en cada evaluación para cada una de las cuatro opciones presentadas y de barra que enfatizan la información en función del porcentaje de alumnos que seleccionó la respuesta correcta según el grado considerado (para la mayoría de las actividades dos grados y cuatro grados para una selección más reducida de actividades).

Es importante destacar que si bien el número de alumnos que participó en esta evaluación fue de 37.250 alumnos promedio por grado escolar, los mismos no alcanzan a cubrir el universo de alumnos para estos grados. Por otro lado importa también destacar que las condiciones de aplicación, al ser una prueba de carácter autónoma, no presentaron controles de homogeneidad. Por estos motivos, no podemos garantizar la calidad estadística de los datos presentados ya que por un lado el número de alumnos no es el total de alumnos de tercero a sexto año (existe margen de error) y que las condiciones de aplicación pudieron haber variado sensiblemente (diferentes: modalidades, momentos, duraciones, apoyos a los alumnos, consignas de trabajo, etc.). A partir de los mismos es imposible realizar comparaciones que nos permitan entre otras cosas: establecer avances o retrocesos en los niveles de desempeño de nuestros alumnos entre una evaluación y otra; comparar promedios de logro entre los distintos
niveles socioeconómicos o de categoría de centros, etc.

Lo que sí es factible e importante realizar, a partir de esta información brindada, es un análisis pedagógico de la evaluación y sus resultados centrado desde una perspectiva de evaluación a nivel de sistema educativo y sus implicancias en la planificación de las actividades de aula.
Es importante que este análisis se haga a nivel de centro y que en la misma participen todos los docentes. Uno de los objetivos de esta actividad es el de ser una actividad formativa que promueva vencer el aislamiento de aula y que tienda hacia la toma de decisiones a nivel de centro y no solamente a nivel de docentes de grado.

En ese análisis colectivo interesa determinar en primera instancia si las actividades propuestas evalúan contenidos relevantes, es decir si todo alumno, independientemente del contexto del centro al que asiste, lo debe poseer al egreso del grado o al egreso del ciclo primario. Este análisis es fundamental a la hora de determinar la potencia de las actividades propuestas y de la importancia o no de la información que nos brindan. Es así que a partir de esta discusión se puede avanzar en otros aspectos de análisis tales como la adecuación de las propuestas a la selección de contenidos realizados por los docentes en su trabajo de aula, a la dificultad de las actividades propuestas en función del trabajo realizado con su grupo, a su validez de contenido, etc.

Otro aspecto a analizar es el referido a la información estadística presentada, que si bien no tiene la rigurosidad requerida, nos permite entre otras cosas determinar la tendencia general del nivel de dificultad de las actividades. Por ejemplo: ver cómo varían los porcentajes de respuestas según el grado en que se aplican, cuáles resultaron ser las actividades más difíciles en cada área evaluada y tratar de hipotetizar acerca del porqué de su dificultad. Quizá en este punto sea posible una comparación con lo que sucedió en “mi clase”, a los efectos de observar si la tendencia general “coincide o no” con lo observado en mi grupo. En este análisis cabe también atender a los porcentajes de alumnos que eligen las opciones no correctas, y en función de las hipótesis de error planteadas en la justificación de distractores (ver perfil de cada actividad), analizar cuáles son las que reciben mayor porcentaje de selección. Esto nos brinda información del nivel de logro de los alumnos y en qué puntos se hace necesario hacer una retroalimentación efectiva o planificar a futuro acciones, coordinadas a nivel de centro que trasciendan los grados evaluados, tendientes a fortalecer la adquisición de los conceptos evaluados.